Derecho a la salud

En el 90% de los casos de niños infectados transcurre la enfermedad de una manera leve sin mayor complicación, por lo que se recomienda vigilancia en casa, aportar suficientes líquidos sin que se llegue a un exceso y se pueden dar algunos tratamientos sintomáticos que deben ser consultados con su pediatra.

 

En el caso de que el niño empiece a presentar fiebre persistente, dificultad para respirar o que tenga sus labios o las puntas de sus dedos morados, es momento de acudir a un hospital a que sea revisado por un profesional.

Menos del 1% de los pacientes pediátricos se hospitalizan (principalmente menores de 1 año de edad) y solo el 2% fallecen a nivel mundial, de estos el 67% presentaron otras enfermedades asociadas.

Dr. Ana Carolina Sepúlveda Vildosola